La mañana ha sido muy emotiva primero con la entrega de los premios y las medallas a los socios más antiguos, y más tarde con la invitación a una copa de cava y aperitivos. Finalmente cada persona ha cogido una pertenencia del centro para hacer el traslado simbólico al nuevo edificio.
Como podéis imaginar, hemos llamado la atención por las calles. Parecía una manifestación, pero no se sabía muy bien de qué. Algunas personas se acercaban a preguntar, el grupo era numeroso, de unas quinientas personas, con una banda tocando y ambientando la celebración.